martes, 21 de mayo de 2013

TALES OF TILES-CAPÍTULO 1: "UNA EXTRAÑA ALIANZA"

Primer capítulo de la primera Temporada de Tales of Tiles:
"Una extraña alianza"
Personaje: Leon Scott Kennedy

Leon se despertó algo mareado, abrió con lentitud los ojos debido a una ligera molestia que en ellos sentía y después se incorporó.
-¿Dónde estoy?-
Se encontraba en una habitación muy oscura, sin puertas ni ventanas. Comprobó que llevaba sus armas cargadas cuando de repente escuchó un ruido a su espalda. Rápidamente se giró y vio a un extraño muchacho rubio vestido de lo que a él le pareció un duende, que se movía como en una pesadilla. Como un acto reflejo le apuntó con su arma, pero el chico no había despertado aún.
-Parece que nos han drogado. ¿Quién podría hacer algo así? ¿Esto es cosa de Umbrella?- 
Leon se acercó al muchacho y al andar topó con algo metálico se agachó y agarró una espada. Miró al muchacho nuevamente que se estaba despertando y sin dejar de apuntarlo con una de sus pistolas observó como poco a poco abría los ojos.
-¿Quién eres? ¿Me has encerrado tú aquí?-
El joven se levantó lentamente y se echó una mano a la espalda. Al parecer buscaba algo y se sobresaltó al ver que no estaba.
-¿Buscas esto?- le preguntó Leon enseñándole la espada.
El joven frunció el ceño, se levantó y rápidamente estiró su brazo izquierdo para coger la espada. Leon la apartó con rapidez para que no pudiera cogerla.
-Primero tendrás que responder a mis preguntas. ¿Quién eres? ¿Sabes qué es este lugar?-
El joven negó rotundamente con la cabeza y miró a su alrededor como si buscara algo.
-¿Qué estás buscando? ¿Por qué no me contestas?-
El extraño comenzó a dar pequeños gritos mientras con gestos le explicaba que además de llevar aquella espada llevaba un escudo y allí no estaba.
-¿Un escudo?- Leon baajó su arma y miró a su alrededor pero la estancia estaba tan oscura que era difícil ver más allá de unos pocos pasos. –Espera.- Leon caminó por toda la habitación y no vio ni rastro del escudo.-No está, parece ser que te lo han robado.-
El extraño torció los labios y adelantó su mano izquierda en un gesto de pedirle que le devolviera su espada.
-¿Por qué crees que lo voy a hacer eso? Dime primero quien eres.-
El chico dio un fuerte grito frunció el ceño y volvió a intentar que Leon le devolviera su espada.
-Me llamo Leon Scott Kennedy, soy agente de la DSO, seguridad nacional.-dijo monstrando su placa identificativa.
 El extraño lo miró como si no entendiera nada, algo que sorprendió a Leon. 
-¿Quién eres tú?-
El chico se señaló a si mismo y gritó algo ininteligible. 
-Veo que no me lo pones fácil. Yo, Leon, ¿Tú?-dijo Leon señalándose primero a él mientras decía su nombre y luego al chico cuando formulaba la pregunta.
El joven volvió a gritar, lo que hizo que Leon resoplara.
-Bueno ya veo que eres mudo o algo te impide hablar. Tenemos que buscar una forma de salir de aquí.-
El chico asintió y volvió a estirar su mano izquierda para que Leon le devolviera su espada.
-Estás muy pesado con la espadita eh.- 
El agente Kennedy le tendió la espada a aquel joven, la verdad es que no le parecía una amenaza seria y tal vez juntos podían conseguir salir de aquel lugar.
-Te la doy, pero ten cuidado con lo que haces.-
El extraño la cogió receloso y la guardó en su funda. Después miró a Leon expectante.
-No tienes ni idea de que hacemos aquí ¿Verdad?- 
El chico asintió.
-Estamos igual.-
Leon se acercó a una de las paredes más cercanas y la golpeó con los nudillos. –Parece que está hueca, tal vez si le disparo un par de veces podamos abrir un agujero para salir.-
El joven se quedó mirando a Leon extrañado, estaba claro que no sabía a que se refería pero esperó a ver que hacía su compañero.
-Ven apártate.-le dijo Leon apartándolo un poco hacia atrás con su brazo.
El chico se apartó como Leon le había ordenado y se puso detrás de él sin dejar de observar que iba a hacer su compañero. Leon comprobó las balas que tenía en el cargador de una de sus pistolas y se dispuso a disparar a la pared cuando de repente el brazo de su nuevo y extraña compañero lo detuvo. 
-¿Qué..?-
El chico estaba con cara extrañada señalando la pistola de Leon y haciendo ruidos extraños.
-¿Preguntas que es esto?-
El chico asintió con vehemencia.
-Es una pistola. ¿De dónde has salido?-
El raro muchacho comenzó a explicarle con gestos y ruidos de donde venía a Leon pero este arqueó una ceja y rápidamente le pidió que parara.
-Déjalo, ya me lo explicarás más adelante. Tú, observa.-
Leon disparó un par de balas hacia aquella pared y de repente la habitación se oscureció por completo.
-¿Pero qué cojo…?-
En décimas de segundo la estancia se iluminó por completo antes de que Leon pudiera terminar la frase.
-¿Pero qué ha pasado?-
El chico mudo señaló nuevamente el arma de Leon y comenzó a hablar nuevamente con gestos y ruidos.
-No te entiendo.-dijo Leon dirigiendo después la mirada en la pared a la que había disparado.-No le ha hecho nada.-dijo casi en un susurro.
El chico comenzó nuevamente a hacerle gestos a Leon hasta que paró bruscamente, se quedó unos segundos paralizado y después señaló al techo.
-¡Es tu escudo! ¿Verdad?-
El extraño asintió y comenzó a andar por la estancia intentando encontrar una forma de llegar a su escudo. 
-Mira junto a tu escudo hay una inscripción y unos símbolos que parecen un código.-
El chico al escuchar las palabras de Leon alzó la mirada y comenzó a mirar la inscripción.
-¿Entiendes lo que dice?-
El chico asintió.
-Vale. ¿Qué hay que hacer?-
El chico señaló el escudo. 
-No, eso luego primero dime que hay que hacer.-
Nuevamente volvió a señalar.
-¿Tienes que coger el escudo?-
Asintió.
-¿De verdad pone eso?-
Negó con la cabeza.
-¿Y por qué tienes que coger el escudo?-preguntó Leon arqueando una ceja.
El muchacho intentó explicarle lo que había que hacer.
-¿Tienes que agarrarte al escudo para cambiar los símbolos del código?
El chico asintió sonriendo.
-Vale, empezamos a entendernos, aunque me gustaría entender porque vas vestido de Peter Pan.-
El joven miró su ropa y alzó los hombros.
-Supongo que serás un friki de esos que les gusta vestirse de cosas raras.-
El chico se quedó atónito.
-Déjalo, venga intentaré lanzarte para que te agarres al escudo.-
Leon lanzó por los aires al chico que rápidamente se agarró a su escudo. Volvió a leer el texto y después comenzó a mover los símbolos. Leon pudo observar que símbolos eran antes de que éste los cambiara. El símbolo del ying yang, el del infinito y una esvástica. El joven cambió el ying yang por un escudo, el infinito por una bomba y la esvástica por un escudo y justo segundos después se escuchó un crujido y la activación de un mecanismo fuera de la habitación.
-¿Qué has hecho?-
De repente ambos vieron que las paredes de la estancia empezaban a moverse reduciéndola poco a poco.
-No es la combinación correcta, prueba con otra.-dijo Leon.
El chico cambió nuevamente el primer símbolo por un corazón, el tercero por una pistola, y el tercero por el logotipo de umbrella.
-¿Umbrella? Sabía que tenía algo que ver en esto. –Miró a su alrededor y vio que la estancia seguía reduciéndose. 
-Vuelve a probar.-
El joven volvió a cambiar los símbolos, el primero por una planta, el segundo por el símbolo de la mujer y el tercero por el símbolo del hombre.
-No funciona. ¿Qué es lo que dice el texto?- 
Leon resopló, como le iba a explicar lo que decía el texto si no sabía más que articular cuatro gritos. Pero el chico lo intentó.
-Déjalo Peter Pan, sigue probando combinaciones, esto cada vez se reduce más y más. Me apetece un sandwich ahora mismo pero no quiero ser el ingrediente principal.-
El chico volvió a cambiar los símbolos el primero por el infinito otra vez, el segundo por la esvástica y el tercero por el ying yang. 
-¡Se repiten! ¡Haz combinaciones!-dijo Leon mientras veía como la estancia seguía reduciéndose. –No tenemos tiempo Peter Pan.-
El chico frunció el ceño y apretó los labios al escuchar como volvía a llamarlo Peter Pan y después comenzó a cambiar los símbolos aleatoriamente. Leon se percató de que le sentaba mal que le llamara Peter Pan y a pesar de la situación esbozó una leve sonrisa.
(-Tal vez vaya vestido de elfo del bosque y no de Peter Pan-)
Tras probar unas cuantas combinaciones, el chico volvió a leer la nota esperando entender que es lo que decía cuando de repente vio que las paredes cada vez estaban más cerca de él, lo que le ponía algo nervioso.
CONTINUARÁ...
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