viernes, 15 de noviembre de 2013

TALES OF TILES CAPÍTULO 7-"EL DURO CAMINO DEL GUERRERO"


Chu-Li se despertó en aquel extraño lugar, las paredes de color rojo camuflaban unas grandes manchas de lo que ella creyó que era sangre. Marcas de manos ensangrentadas había por dos de las cuatro paredes, ahí seguramente había ocurrido algo terrible.

La joven comprobó que estaba bien y que ninguna de esas manchas habían sido pintadas con su fluido vital. Se alivió al comprobar que estaba bien y no se había utilizado su sangre para decorar las paredes. Observó a su alrededor nuevamente percatándose de que había cuatro puertas, una en cada pared. 

-¿Dónde estoy?-preguntó extrañada. Intentaba recordar que había ocurrido, como había llegado hasta allí pero su mente estaba totalmente en blanco, algo que la preocupaba. ¿Tenía algo que ver Shadaloo? La joven se levantó y se dirigió hacia una de las puertas, concretamente a la que tenía en frente. Intentó abrirla pero estaba cerrada a cal y canto, se dirigió hacia la segunda, cerrada, y después a la tercera y cuarta, ambas cerradas también. ¿Para que poner cuatro puertas y las cuatro cerradas? La joven no paraba de darle vueltas a esa pregunta. ¿La estaban retando? ¿La habían encerrado allí para que muriera de hambre? Nerviosa y pensando en el destino que podía aguardarle allí dentro la joven pisó sin querer una baldosa que activo una trampilla en el techo. 

De ésta comenzaron a salir ninjas que se colgaban por las paredes o se posicionaban atacantes en las esquinas. Chun Li hizo lo mismo y se puso a la defensiva. Cuando de la trampilla salieron ocho ninjas, ésta se volvió a cerrar dejando a la chica atrapada con aquellos sicarios. 

-¿Soldados de Shadaloo verdad?-

-El camino del guerrero es dificil de superar.-dijo uno de ellos. 

-¿Me estáis poniendo a prueba?- preguntó Chun Li sonriente. Le encantaban los retos y sinceramente se veía capaz de conseguir cualquier reto si se lo proponía. 

Los ninjas permanecieron en silencio unos instantes pero de repente el que antes había hablado hizo un gesto y los cuatro ninjas que colgaban del techo se abalanzaron sobre ella. Chun Li no se lo esperaba y recibió un fuerte golpe de dos de los ninjas, a los dos siguientes los pudo esquivar sin dificultad. 

-¿De qué se trata todo esto? ¿Por qué me ponéis a prueba?-

El ninja que había hablado volvió a hacer un gesto y los cuatro que habían caído del techo volvieron a atacar a la joven. Chun Li los esquivó sin problemas aunque no fue tan acertada al intentar asestarle un golpe a uno de ellos. Tras su intento fallido de alcanzar a uno de los ninjas se giró hacia otro de ellos y lo golpeó fuertemente dejándolo totalmente noqueado, repitió la misma operación con otro de los atacantes dejándolo también inconsciente y por último con el otro que quedaba, aunque no con tanta suerte. 

Chun Li se encontraba ante dos de los ninjas que habían descendido del techo, concretamente los dos que la habían golpeado. 

-¿Quién os manda?-preguntó la chica.

Los ninjas la miraban fijamente sin mediar palabra y quietos como estatuas hasta que escucharon el chasquido de los dedos del que parecía su superior y volvieron a abalanzarse sobre ella. Chun Li consiguió esquivar a uno de ellos para después asestarle un fuerte golpe que lo dejó totalmente noqueado al igual que había hecho con los demás. El golpe del segundo no pudo esquivarlo. Chun Li se resintió un poco pero eso no evitó que intentara alcanzar a su contrincante. Su ofensiva no tuvo éxito.

La joven comenzaba a notar el sudor recorriendo su espalda, le gusta notar esa sensación en medio de las peleas, significaba que el contrincante era digno y que tendría que dar todo lo que podía para ganar el combate. Volvió a mirar a aquellos extraños, iban cubiertos de pies a cabeza con unas túnicas negras y solo se les podía ver los ojos. Ella los había reconocido rápidamente como ninjas, a pesar de que solo cuatro de ellos fueran armados. En su china natal había visto muchos ninjas, las triadas los utilizaban para extorsionar a los pobres ciudadanos y cobrar así los impuestos que ellos mismos se habían inventado. Durante su entrenamiento había tenido que acabar con muchos de estos matones por lo que se estaba tomando aquel combate como algo personal. 

El jefe volvió a chasquear los dedos haciendo que el ninja que estaba cerca de Chun Li volviera a atacar. La chica se quedó embobada observando al que daba las órdenes. Llevaba los ojos pintados y con rimel lo que le indicaba que era una mujer. ¿Quién la habría mandado allí para que ordenara a sus secuaces a atacarla? Antes de que pudiera pensar más en la respuesta a aquella pregunta o incluso plantearse otra, el ninja que estaba a su lado la golpeó. 

-¿Quién os envía? ¿Bison?-

La ninja comenzó a reírse a carcajadas. -¿Quién es ese Bison? Nosotros estamos aquí para encontrar a Hayabusa.-

Chun Li se quedó atónita. ¿Hayabusa? ¿Quién era ese tal Hayabusa?

-No le conozco.-

La chica agudizó su risa en un intento de burla. -Claro, eso dicen todos. Sabemos que tú lo has capturado. Dinos donde está y todo acabará.-

-¿Qué?- 

Chun Li no salía de su asombro. No sabía donde se encontraba, no recordaba nada de antes de despertarse en aquella sala, le habían atacado unos ninjas, y ahora decían que ella había secuestrado a un tal Hayabusa. ¿Qué clase de broma era aquella?

-No sé donde está tu amigo. Me he despertado aquí sin recordar nada.-

La ninja volvió a chasquear los dedos haciendo que el atacante que se encontraba al lado de la joven luchadora volviera a atacarla. Chun Li estuvo más atenta esta vez y consiguió esquivarlo para después noquearlo con uno de sus golpes.

-¿Dónde estamos?-preguntó la chica. 

No obtuvo otra respuesta que otro chasquido de dedos por parte de aquella extraña mujer. Acto seguido los tres ninjas que quedaban en pie y estaban situados uno a cada esquina se dirigieron hacia Chun Li para atacarla. Chun Li no tuvo ninguna dificultad para esquivar los ataques y noquearlos a los tres. 

-Solas tú y yo, ahora dime, ¿Quién te manda y dónde estamos?-

La extraña se quitó la capa que la cubría dejando ver sus armas dos espadas cortas. La chica tenía una media melena de color violeta, algo que llamó la atención a Chun Li. La extraña cogió sus dos espadas y se puso en posición de ataque. 

-Por última vez, dime donde está el Maestro Ryu.-dijo con tono enfadado.

-No lo sé, ni siquiera sé de quien me hablas.-

La chica del pelo morado resopló con fuerza indicando que su paciencia se había agotado. 

-Está bien tú lo has querido.-

Chun Li se puso en posición ofensiva también y sonrió picaramente.

-No te tengo miedo así que, aquí estoy, ven a por mi.-


RESUMEN DEL COMBATE:

CHUN LI:
PVS:14

[LA PELEA ESTÁ EN VUESTRAS MANOS. ¿SABÉIS QUIEN ES LA CONTRINCANTE DE CHUN LI? SI CONOCÉIS SU NOMBRE Y EN QUE JUEGOS APARECE SOLO TENÉIS QUE DECIRLO EN LOS COMENTARIOS, ADEMÁS DE VOTAR SI LA QUERÉIS COMO GANADORA O PREFERÍS QUE GANE CHUN LI.]

<--Capítulo Anterior                                                                                                                        Capítulo Siguiente-->