sábado, 11 de enero de 2014

TALES OF TILES CAPÍTULO 11-"Uno u otro"

Estaba apoyada en una pared, sentada, mareada y sin poder ver nada. Zelda hizo un par de movimientos para que su cuerpo se desentumeciera e intentó ver algo en aquella espesa oscuridad. 
-¿Dónde estoy?-preguntó en voz alta, hablando consigo misma.

De repente escuchó unos ruidos frente a ella seguidos de una voz masculina.

-¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí?-

El chico parecía algo asustado aunque era normal, ella también lo estaba pero el aturdimiento estaba retrasando la exteriorización. 

-Me llamo Zelda. ¿Y tú?-

-¿Qué quieres?-preguntó nuevamente sin responder a la pregunta de la chica. 

Antes de que Zelda pudiese responder el joven empezó a dispararle.

-¡Para por favor!-gritó la princesa.-¡No quiero hacerte daño!-

Los disparos cesaron y por suerte no la habían alcanzado.

-¿Qué es este lugar?-

-No lo sé.-respondió Zelda.-He despertado aquí, contigo. Estoy mareada y no puedo ver nada.-

-¿Nos han drogado?-

-No lo sé.-respondió la princesa.

Todo era confuso, ni siquiera era capaz de recordar que estaba haciendo antes de llegar a aquel lugar.

-¡Desátame!-le gritó el chico.

-¿Estás atado?-preguntó Zelda.

-Sí, llevo una especie de collar de perro en el cuello que está atado al suelo.-

La princesa se echó la mano al cuello. Ella no tenía nada de eso, pero nada más percatarse de que ella no estaba atada por el cuello sintió el frío acero de los grilletes en sus tobillos.

-Yo estoy atada por los tobillos-dijo sorprendida.

-¿Puedes moverte? ¡Ven a desatarme!-

-Ahora voy-

La princesa se levantó con dificultad e intentó dar un paso hacia delante pero le era imposible. Los grilletes no le permitían moverse del sitio. 

-No puedo moverme.- dijo Zelda estirando de las cadenas con fuerza.

-Yo tampoco, la cuerda es muy corta. Estoy casi pegado al suelo.-

De repente la estancia se iluminó por completo haciendo que los dos jóvenes tuvieran que taparse los ojos cegados por el resplandor. Poco a poco se acostumbraron a la luz y pudieron verse las caras. Era un joven de unos treinta años aproximadamente, llevaba dos extrañas armas que Zelda no supo reconocer aunque si que supo que era con aquello con lo que la había asustado antes.

Se escuchó un click y la cadena que ataba al chico casi rozando el cuello se alargó peritiéndole moverse algo más. Zelda no notó nada raro en sus cadenas, seguía sin poderse mover a pesar de que tenía un grillete atado a cada uno de las paredes laterales.

-Detrás de ti.-dijo el joven.

Zelda no podía darse la vuelta pero giró levemente la cabeza. Había algo escrito pero le era muy difícil verlo.

-¿Qué pone?-

-Solo uno podrá salir con vida.-

-¿Qué?-

-Si, pone eso.-

De repente la pared de detrás de la princesa y el suelo donde el joven se encontraba comenzaron a moverse. El joven comenzó a moverse hacia la derecha casi siendo ahorcado por las cadenas.

-¡Gatea en el sentido contrario!-le gritó Zelda que daba pequeños pasitos hacia el lado contrario para no caerse de bruces.

Las baldosas donde éste se encontraba atado era la única que no se movía, pero si él no se movía en el sentido contrario el suelo lo arrastraba. Comenzó a gatear como la princesa le había dicho hasta que el suelo cesó de moverse.

-¿Qué?-dijo el joven al ver lo que había aparecido en el suelo. Reconocía aquellos símbolos, eran mayas, pero no entendía bien lo que aparecía escrito al lado de ellos. "Primero el ojo que todo lo ve, después tú felicidad"

-¿Qué es?-preguntó intrigada la joven.

-Parecen símbolos mayas.-

-¿Mayas?-preguntó extrañada.

-Sí, la antigua civilización.-

-No sé de que me hablas.-respondió Zelda.

-Olvídalo.-dijo el chico.

-No me has dicho tu nombre.-le recordó Zelda.

-Me llamo Nathan, Nathan Drake.-dijo el joven sin apartar la mirada de aquellos símbolos.

-Encantada de conocerte Nathan.-dijo amablemente Zelda.
De repente la pared y el suelo volvieron a moverse. Nathan alzó la vista y vio que en la pared de la chica había algo escrito.

-Mira.- le señaló.

Zelda volvió a girar la cabeza y como pudo leyó lo que ponía.

"Derecha es izquierda, el espejo te ayudará a salir con vida princesa"

-¿Qué?-dijo la joven extrañada. ¿Princesa? ¿Quién estaba haciendo eso la conocía?

-¿Significa algo para ti?-preguntó Nathan.

-Sí, quien está haciendo esto me conoce.-

-Y a mí también.-respondió él.-Lo último que recuerdo es estar leyendo un libro sobre los mayas.-continuó el joven sin dejar de gatear para evitar que la cadena lo ahorcara.

El suelo y la pared dejaron de moverse y para asombro de Nathan y Zelda, había un nuevo mensaje para cada uno.

"Cazaterosos, tú vida es el tesoro más preciado que encontrarás en este misterio. Exprime tu cerebro y no consigas que ella te arrebate tu tesoro"

"Primera pista: 00CC00"

-¿Qué es esto?-pregunto Zelda al ver lo que había escrito tras ella.-¿Qué tienes tú?-le preguntó a Nathan, ya que ella no podía verlo bien.

-Nada, solo que he de solucionar un acertijo maya.-mintió el joven buscando su armas que ahora estaban al otro lado de la habitación.

Zelda se percató de ello y buscó su espada, pero no había ni rastro de ella en aquella habitación. El suelo volvió a moverse para después pararse mostrándoles algo nuevo.

-¿Qué es esto?-preguntó Nathan al ver un aro con puntos representando los números. Junto a él rezaba. "Ella tiene la clave"

Zelda se giró e intentó leer lo que en su pared ponía.

"Tienes el control, recuerda derecha es izquierda."

Nathan observó la pared de su compañera y recordó lo que antes había leído. No tenía que dejar que ella le arrebatara su vida. Se sintió mal al pensar en aquello y pensó que de alguna forma conseguiría salvarla a ella también.

De repente el suelo y la pared volvieron a moverse. Esta vez, en el suelo de Nathan apareció una nueva rueda de símbolos junto a la frase "Tres son multitud, mejor estar solo" En la pared de Zelda apareció la frase siguiente "Lo que es allí,no es igual aquí". Nuevamente antes de que pudieran asimilar la información la pared y el suelo volvió a moverse para mostrar nueva información. A Drake le apareció un extraño símbolo con colores, y el siguiente texto, "Agua, Tierra, Fuego, Aire" . A la princesa el símbolo de la trifuerza y dos frases, "La isla de los sueños" "La trifuerza de los dioses"

Ninguno de los dos comprendía lo que estaba ocurrido, pero de repente volvió a moverse tanto el suelo como la pared y se escuchó un click y después el tic tac de un reloj.

-¿Tiempo?-gritó Nathan. -¿Para qué?-

-Para resolver el acertijo-dijo Zelda en un susurro.

-Pero...-

Antes de que Nathan pudiera terminar la frase apareció en la pared de enfrente de la princesa escrito "Solo tres minutos, solo uno puede salir con vida" segundos después desapareció. Los dos se pusieron muy nerviosos.

-¿Qué vamos a hacer? Mi acertijo está incompleto.-Dijo Nathan señalando al suelo donde solo había una de las ruedas.

Zelda se giró para mirar su pared y de repente se dio cuenta de que se podía mover. Hacía la izquierda o a la derecha, pero podía moverse. 

-¡Me puedo mover hacia los lados!-dijo sorprendida.

-¡Enhorabuena!-dijo de mala gana Nathan, sin prestarle mucha atención.

Zelda comenzó a moverse hacia la derecha y tanto su pared como el suelo de Drake comenzaron a moverse hacia el sentido contrario en el que lo estaba haciendo antes. 

-¡Se mueve!-exclamó Nathan.

De repente vi como sus armas iban acercándose poco a poco a él y comenzó a tirar de la cadena para alcanzarlas.

-Ni hablar bonito.-dijo Zelda, moviéndose hacia el lado contrario.

-No voy a hacerte daño, a lo mejor con ellas puedo romper las cadenas y después salvarte a ti.-

Zelda no le escuchó y continuó moviéndose hacia la izquierda, haciendo que las armas de Drake volvieran a donde estaban y que la segunda pista apareciera.

-Vamos piensa.-se dijo a si misma.

Nathan comenzó a pensar en todo lo que conocía sobre la cultura maya y casi sin darse cuenta descubrió lo que tenía que hacer. Ordenar las ruedas en un orden establecido. ¿Cuál? Ese era el misterio. Comenzó a mover la rueda lo que hizo que en el suelo donde se encontraba Zelda aparecieran unas púas que pincharon a la joven.

-¿Qué estás haciendo?¡Para!-gritó la princesa, moviéndose nuevamente al centro de la habitación y haciendo que el suelo y la pared volvieran a moverse un poco.

-¡No!-grito Nathan al ver que ahora no podía alcanzar la rueda.

Zelda lo comprendió todo. Mientras él estuviera resolviendo su acertijo ella seria herida, por eso solo podía salir con vida uno de los dos. Empezó a pensar en lo que podía hacer ella. ¿Si simplemente tenía que acertar algo con todas esas pistas o evitar que él acertara el suyo.

-Muévete Zelda-le ordenó Nathan.

La joven se movió ahora hacia el lado contrario haciendo que apareciera la última de las pistas.

"La isla de los sueños, La Trifuerza de los Dioses"

Nate comenzó a girar su rueda e hizo que las púas volvieran a salir, Zelda dio un brinco y se colocó en medio de la habitación, el cazaterosos continuaba tocando la ruedecilla cuando ella se movió al centro, lo que hizo que las púas desaparecieran y un vapor ardiente apareciera bajo Nathan.

-¡Quemá!-gritó el joven soltando la rueda y haciendo que cesara. -¿Pero qué clase de loco ha ideado esto?-

Zelda tiró de la cadena de su pierna izquierda y el suelo y la pared comenzaron a moverse. Si él quería resolver su acertijo tendría que ser con su propio dolor y sufrimiento. 

Los gritos de Nate, que soportaba el vapor estoicamente para poder mover las ruedas, casi no la dejaban pensar. La estaba poniendo nerviosa y no solo porque soportaba su castigo si no porque parecía tener la clave para resolver aquel enigma, cosa que ella no tenía. Zelda se dedicaba a mover el suelo para que Nathan no pudiera conseguir su propósito. Estaba más preocupada por eso que no por resolver su enigma, lo que hizo que tardara mucho en darse cuenta que la clave de su acertijo estaba en el lado contrario al de Nathan, en el techo. Allí había unas letras, o lo que a ella le parecían letras, pero juntas no tenían ningún sentido. Lo que había en las paredes era la clave para resolverlo. Solo tenía que pensar.


[LA DINÁMICA DE JUEGO DE ESTE CAPÍTULO ES ALGO DISTINTA, TENEMOS DOS ACERTIJOS, CADA JUGADOR PODRÁ COMENTAR SOLO EN UNO DE ELLOS. EL QUE PRIMERO SE ACIERTE O TENGA MÁS COMENTARIOS SERÁ EL QUE PREDOMINE. YA SABÉIS, SI NATHAN DRAKE ACIERTA, SOBREVIVE, PERO SI POR LO CONTRARIO ES ZELDA LA QUE ACIERTA, SERÁ ELLA LA QUE SOBREVIVA, VOSOTROS DECIDÍS.¿A QUIÉN QUERÉIS AYUDAR? LOS ACERTIJOS COMOS SIEMPRE ESTARÁN COLGADOS EN NUESTRA PÁGINA WEB DE FACEBOOK]


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